jueves, 2 de junio de 2011

I LOVE MILAN

     Estamos en Milán. Cuatro mujeres solas, alojadas en un ático en Vía Montenapoleone. Después de un fabuloso desayuno en la terraza con vistas al Duomo, he distraido a las chicas y me he inventado una excusa. Desde que supe que viajábamos a Milán, sueño con el momento de posar mis tacones en el suelo de mármol de Prada Milano. La exclusiva tienda de moda abrió sus puertas en 1913 y por allí ha pasado desde Sofía Loren, a  Jackie Kennedy. Creo que con Onassis de apellido también.


     Tenía el tiempo justo antes de ir al atellier de Armani. Helena tenía la prueba de su vestido de novia a las once, debía estar a su lado porque al otro iba a estar Flavia, la madre de Paolo. Como me empeñé en calzarme mis jimmy choos de doce centímetros, y no quise coger un taxi hasta la tienda, se me hizo un poco tarde. Pero por fin estaba dentro de la historia de la moda, dentro de Prada Milano. En las mismísimas entrañas de Miuccia Prada.

      Estaba sentada en un precioso sofá de terciopelo rojo, calculando el número de plazos mensuales necesarios para pagar unos zapatos, cuando noté que una dependienta fijaba su mirada en mi nuca.

      - Sólo estaba mirando, llevo un mes enamorada de estos tacones de piel trenzada. Pero mejor me da la dirección de Miu Miu. A ver si me llega para unas bailarinas.

       - No señora, no era eso. Mire lo que quiera. Desde que entró, me he fijado en su vestido, es de nuestra colección de este verano. Pero algo distinto...


  
 
       - Pero nada, es de Zara. Supongo que en Italia a Amancio no le dejan vender sus imitaciones. Es mono, ¿verdad?. Cincuenta euros en Madrid.

        Salí de la tienda tarde, con mis zapatos de Prada en las manos y con un encargo de quince vestidos de Zara. Las pobres dependientas tienen unos sueldos bajísimos. Ni con el descuento como empleadas, suelen comprarse nada. A cambio del pedido, me dejaron los zapatos a precio de cliente vip. En Italia todo funciona así. Por supuesto, llegué media hora tarde a Armani.


       - ¿Dónde coño estabas?. Tienes el móvil sin batería. Giorgio está de los nervios. Tiene una sesión de fotos  con Victoria Beckham  en dos horas. ¡Ah, dios mío, has estado en Prada!. Nos dijistes que ibas al Duomo y te has ido de tiendas. Flavia está furiosa, así que lo tenemos difícil...

        - No es mi culpa, es el cuero italiano. Yo iba al Duomo...

        - Claro Helena, Prada es irresistible. Mira el trenzado de la piel.

         Giorgio nos pasó a un salón privado de decoración minimalista. Nos sirvieron café latte y esperamos a que saliera Helena con el vestido. Flavia ni nos miró. Estaba muy enfadada conmigo. En ese momento, hice el sacrificio mas horrible que he hecho por nadie. Valoré mi amistad con Helena y le regalé mis pradas a Flavia. Le conté que me había retrasado, porque buscaba un regalo inolvidable para la madrina. No sufría tanto por la moda, desde que descubrí atónita, que se volvían a llevar los zuecos con tacón.

         - Rose, cara. ¡Llevo semanas detrás de esa tacaña de Miuccia!. Prometió regalarme unos y sigo esperando.

          - La verdad, es que esta chica, no se estira mucho Flavia. Helena me lo contó todo y esta mañana salí corriendo a Prada.
 
       Los siguientes días en Milán fueron maravillosos. Helena y su suegra estuvieron todo el tiempo de compras y en los mejores centros de estética de la ciudad. A Flavia le pareció genial la idea de la boda en la playa y horroroso que compraran una casa en La Moraleja. Nos invitó a cenar en los mejores sitios y fuimos a un desfile de Valentino. No compré en Prada pero conocí a Armani y a Valentino. ¿Qué más puedo pedir?. Quizás que Helena me devuelva mis zapatos de Prada.
           

         


                                                                                                                                  

miércoles, 25 de mayo de 2011

HELP ME GIORGIO!

      Esta mañana mi amiga Helena me llamó histérica, acababa de tener su primera discusión con Paolo, su prometido.

      - Joder Rose, a un mes de mi boda, Paolo me suelta que prefiere vivir en una casa de La Moraleja que ha estado mirando. De repente, ya no le parece tan bonito y romántico mi piccolo ático en el Retiro. Que él, debe vivir en un sitio amplio, donde no se axfisie y pueda jugar al golf.

      - ¿Pero Paolo juega al golf?.

      -  Eso mismo le dije yo. Resulta que ese hombre sexy y salvaje del que me enamoré, se quiere ir a vivir a treinta quilómetros de Madrid para jugar al golf. ¿Qué pinto yo a treinta quilómetros de Chanel?. Me veo allí sola, aburrida y paseando a un yorshire metido en un horrible bolso de Louis Vuitton.

      - ¡Qué horror!. Uno de esos con el logotipo por todos lados, dando vueltas por la urbanización porque no encuentras un bar donde tomarte un vodkatini.


       - No te rías de mi.

       - Ves, lo bueno de no tener mucho dinero es que me tengo que decidir por un apartamento en Chamberí o en Malasaña. En el mejor de los casos.

        - Malasaña....volvería a esa época con los ojos cerrados. Cuando viviamos en esa buhardilla tan mona de la calle La Palma.

         - Lo recuerdo, salías con un diseñador gráfico con el pelo verde. Estabais todo el día de fiesta y os poníais hasta las trancas de...

         - Baja la voz Rose, ahora soy la mejor arquitecta de interiores de Madrid  y estoy prometida con un magnate italiano. Debería ser la mujer más feliz del mundo, Giorgio Armani está haciendo mi traje de novia. Cada vez que voy a su atelier de Milán, he adelgazado dos kilos. No puedo más, voy a acabar deprimida.
     
   - Una mujer no se deprime si Giorgio posa sus manos sobre ella para diseñarle un vestido en exclusiva.


          - Pues yo sí, me da igual Giorgio y su perfecta sonrisa blanca, su bronceado y su casa en el lago Como. Me da igual la boda en Cerdeña, Islas Mauricio y conocer a George Clooney. ¡Yo solo quiero ser feliz con mi marido, irme de copas con mis amigas y vivir en mi puto ático!. Si tuviera  su número de teléfono, llamaría al diseñador gráfico y me iría con él a Ibiza. A tomar speed, ácidos o lo que sea.

         - Helena, el speed ya no se lleva. Ahora mismo te vienes a mi casa y convoco una reunión con las chicas.

           Desde luego, aquella era una reunión de urgencia. Las chicas se presentaron en mi casa en treinta minutos. Piti trajo vodka, Ohli Malboro Light y Helena un par de ojeras.

          - Yo por un armani me caso aunque dure dos meses el matrimonio.

          - Piti, eres una frívola.

          - Es fácil insultar cuando conoces a George Clooney y tienes una casa en Como bonita. Vete a La Moraleja y deja de dar pena.

           - No es sólo eso Piti. Creo que lo que enamoró a Paolo de mí, ya no es suficiente. Ya no ve chic la boda en la playa, su madre le ha convencido para casarse en una iglesia de Alghero. Quiere ver a su supuesto hijo católico, casarse como Dio manda.

          - No contradigas a una mamma italiana nunca, o una cabeza de caballo aparecerá en tu cama.

          - No me asustes Ohli, estoy muy estresada. Dadme vodka. Sólo con hielo.

          - Pero Paolo y tú os amais, tienes que ir a Italia y dejarle las cosas claras a tu suegra.

          - ¡Qué buena idea  Rose, vámonos todas a Milán este fin de semana!. Ayudamos a Helena con lo de su suegra y nos vamos de compras a Gucci.

           - Claro, paga Piti.Vuelo, hotel y compras en la galería Vittorio Emanuele.

           - No hace falta, nos quedamos en el piso de Paolo en Vía Montenapoleone. Os necesito chicas, mi madre está muy ocupada en Marbella con su último ligue. Es una especie de Donald Trump ruso.

            Dos días después, allí estábamos, cuatro mujeres dirigiendo sus pasos al vuelo en business class a Milán. Vestidas para matar. Tacones de doce centímetros, ropa de Gucci y unos perfectos moños italianos.




             - Giorgio, allá vamos. Help us.

lunes, 16 de mayo de 2011

QUE ME DEDIQUEN UN BOLSO.

     A lo largo de la historia de la moda, los diseñadores han inspirado sus creaciones, en mujeres que, por una razón u otra, han acabado siendo auténticos iconos. Modelos, actrices e incluso reinas europeas. El sábado había quedado con Ohli para echar un vistazo a las nuevas tendencias. Te das un paseo por Ortega y Gasset, y acabas comprando la copia en Zara. Tomando un capuccino en  Le pain Quotidien, me empezó a explicar la obsesión, en los años sesenta, por diseñar un bolso con el nombre de la famosa de turno.

    - Me vas a decir que ahora Loewe, debería comercializar un bolso llamado Belén Esteban.

    - Bueno, ella como Jane Birkin, fue portada de las revistas por compartir su vida con un famoso feo.


    - ¿Estás comparando a Jesulín con Serge Gainsbourg?. El cantaba "Toa, Toa" y Serge "Je t'aime moi non plus". La canción más erótica y sensual del mundo, llena de orgasmos y gemidos...Estás loca Ohli.

    - Nada de eso, si Loewe se sacara el palo del culo y creara un bolso Belén Estaban, se vendería como churros. Los iconos de la moda han evolucionado.

    - Dirás involucionado, de Chanel a Bershka. Come algo Ohli, tu cerebro necesita azúcar.

    - Estoy en la operación bikini Rose. ¿Y qué me dices de un bolso Letizia, como el modelo Kelly de Hermès?. Grace era monísima.

     - ¿Monísima?. Era la mujer más guapa y elegante . Nuestra princesa comete algún error fashionista, Grace era perfecta.


     - Y aunque tarde, Lancel ha diseñado el bolso Brigitte Bardot. Lo quiero en todos los colores. La canción de Serge era para ella en un principio, pero como la pobre BB era un poco recatada en el año sesenta y nueve, la cantó Jane Birkin. ¿Las vegetarianas tienen orgasmos?. Como me oiga alguna...


    - Joder Rose, porque no engullamos solomillos al cabrales como tú, no significa que no disfrutemos en la cama. BB es preciosa también.

    - No te enfades Ohli, es pura envidia. Mataría por tus muslos. Anda cariño, vámonos a Zara a pillar un falso Marc Jacobs que he visto por internet.

    - Por cierto, dejando a la Esteban a un lado. ¿Cuál sería la nueva musa para un bolso?.

    - Yo por supuesto, mujer guapa, inteligente y trabajadora. Pero como no me conoce nadie, un híbrido entre Penélope Cruz, Kate Moss y Carla Bruni...

    - ¡Eso, un bolso para nosotras!. Somos las mejores Rose. Te dejo que me invites a una pizza.

    - Después de Jacobs bonita. La moda no espera.

sábado, 7 de mayo de 2011

AMO A KATE. ODIO A KATE.



      Quiero a Kate, odio a Kate. Me debatía en esta cuestión, mientras apuraba mi gin tonic de
 Hendrick´s con una rodajita de pepino. Las chicas al completo, habiamos quedado en el  Bristol a las ocho de la tarde del viernes veitinueve de abril. En este maravilloso bar inglés de la calle Almirante, retrasmitían la boda de Kate y Guillermo de principio a fin. Yo había tenido una semana repleta de trabajo en la clínica, gracias a una oferta que habiamos puesto en Internet. Estaba exausta tras dar veinte masajes con lavanda deluxe en cuatro días.


    - Anímate Rose, Willy ya está entrando en la abadía. ¡Qué guapo va!.

    - Hombre guapo, guapo…Desde hace un par de años, este chico se me va pareciendo más a su padre. Calvicie incluida.

    - No seas asi, desde que pusiste esa oferta, no hay quien te aguante. Toma prueba esta ginebra, es francesa. Y cómete un sándwich de remolaha y foie. Son los preferidos de Henry.

    - Madre mía Helena, que puesta estás en la familia real inglesa.

    - Mi prometido conoce al padre de Kate. Tiene una empresa de eventos y ha contratado sus servicios en Londres.

    - ¿A si?, pues cuéntalo todo ahora mismo perra.
  
    Aquello se convirtió en un interrogatorio en toda regla. Piti, Ohli, Beatrice y yo, acorralamos a nuestra amiga vilmente. Ahora me estaba empezando a divertir de verdad.

    - Diseñador del vestido.

    - Alexander…Mcqueen. Bueno su sucesora. Aire clásico y sencillo con encajes y bordados.

    Todas nos quedamos estupefactas cuando Kate se bajó del coche con su maravilloso traje de corte princesa. Era cierto que Paolo conocia al señor Middleton. Ya nos imaginábamos en Cerdeña, compartiendo yate con la pareja de recién casados. Con urgencia, tenía que renovar mis bikinis y pareos  para este verano.

    - Era un secreto a voces entre las estilistas. Yo misma te lo comenté la semana pasada.

    - Adios yate…Me voy a por otro gin tonic.

    - Lista de horrores estilísticos. No valen los tocados de las hijas de Sara Ferguson.

    - El horroroso vestido amarillo chillón de la reina Isabel.

    - Peor aún, su bolso rígido de charol blanco con dos asas.

    - El look opusino de la novia de Alberto de Mónaco.

     - El sombrero de Letizia a juego con un vestido más propio para un día de campo con picnic incluido.

    -  El estilismo de la mujer del primer ministro. Con esa melena al aire.

    - Que Pippa desbanque a la propia novia. Va preciosa.

    - Dicen que hay rumor de embarazo en la realeza sueca. Yo creo que el vestido de victoria, necesita una talla más.


     - ¿Y la reina Margarita de Dinamarca?. Agatha Ruiz de la Prada se declara fan total.

    La verdad es que me empezaba a encontrar mejor poco a poco. Las risas y las copas hacían su efecto.


    - Número uno idiscutible, Marie Chantal Miller. Chanel es un valor seguro.

    - Si, pero Victoria Beckam, arriesga más con sus louboutin de casi veinte centímetros.

    - Claro, si te caes con esos tacones y te recoge David, todo es más fácil. Está cada vez más bueno este chico.

    - Callad, que llega el beso en el balcón. ¡Qué romántico!.

    - Lo que no entiendo, es como con tanto dinero, organizan un banquete para que la gente coma de pie. Tanto glamur y zampan canapés con las manos. Helena, espero que tu boda sea mejor que ésta. Si no, me planto unas cuñas de Castañer en plan cómodo.

      - Por supuesto Piti, mesas con velas en la playa. Podreis ir descalzas. Es ideal.

    - ¿Y para qué coño me he arruinado yo en Dior?. Mañana devuelvo los peep toes, aunque me los puse unas horas para un cóctel.

    - Limpia las suelas con unas toallitas de bebé. Mano de santo.

    - Yo ya no hago esas cosas Ohli. Por cierto, somos unas frívolas, estamos aqui bebiendo gin tonics a las doce de la mañana. ¿No trabajáis hoy?.


    - Me he tomado el día libre. He cerrado la clínica por asuntos familiares, reales...


    - Más que frívolas, alcohólicas.


    Definitivamente, amo a Kate Middleton, su boda me está sentando genial. Risas, etilismo y descanso en un día laborable. No se puede pedir más. Por cierto, mi conclusión final de esta boda:



    - AAAARRRRRRRRGG.

miércoles, 27 de abril de 2011

SEXO, DROGAS Y CAROLINA HERRERA.

    Tengo contracturas musculares en mi espalda y sólo estamos a miércoles. Hacía tiempo que no venía estresada de un viaje desde que fuimos a Egipto, y me pasé todo el crucero por el Nilo con gastroenteritis. Ni pude estrenar mi maravillosa sahariana de Yves Saint Laurent.

    Esta Semana Santa en Marbella, ha transcurrido llena de sobresaltos. Jim y yo sólo pensábamos en descansar aunque lloviera. Sin embargo, nos hemos pasado cuatro días intentando mediar entre Piti y su marido. Todo empezó un día antes de la fiesta en su jardín. La fuerza del granizo destrozó la carpa y el catering, según Rodrigo, no era lo suficiente para su grupo de influyentes amigos. Por más que Piti le explicaba que la comida asiática era lo último, él seguía pidiendo jamón de jabugo y gamba de Huelva. El colmo fue cuando Rodrigo nos pilló fumándonos un porro en el baño del servicio en plena fiesta.

    - ¡Es sólo para relajarme un poco Rodri!. Esta marihuana es genial, no seas carca cariño.

     Después del incidente, estuvieron el resto de las vacaciones como el perro y el gato. De nada sirvió que Piti se tirara todo el día cocinando los platos preferidos de su marido. Por eso, cuando ella se presentó en mi clínica, con una bolsa de La Perla y una sonrisa de oreja a oreja, pensé que el coito de reconciliación se había producido con éxito o estaba en camino. Nada más lejos de la realidad.

    -¿No me notas nada Rose?.

    - Sí claro, vienes radiante. ¿Una noche movidita?. ¿Te has comprado algo de La Perla?. Me encanta la nueva colección.



    - Pues eso espero, moverme esta tarde en una suite del Villamagna. ¿Vienes conmigo a Jimmy Choo?. Necesito unos tacones de aguja urgéntemente. Te invito a un coffe.

    - Joder, pensé que a Rodrigo no le iba lo dominatrix.

    - No es para él pava...

     Casi me caigo de culo cuando Piti me cuenta que existe una web de contactos sólo para gente casada o con pareja. Su lema es: "Renueva la pasión, ten una aventura. Cien por cien confidencialidad". Se llama Victoria Milán. Tiene nombre de madame de puticlub fino.


     - Estás loca de remate. Yo jamás sería capaz de algo así.

     - Este es el mejor invento para no divorciarte antes de los cuarenta. Después de lo de Marbella, he comprendido que la rutina está arruinando mi matrimonio. Rodri no avanza, así que avanzo yo. Mira, me he puesto botox. No se la edad de Paolo, así que por si acaso...

     - ¡Por Dios Pituca, ni se te ocurra!. Existen soluciones.

     - No existen. Lo hemos probado todo: París, cama sutra, viagra, tríos...y no grites en Jimmy Choo. Nos conocen.

     - No me vaciles tía. Ahora que las cosas os van bien. Eres una frívola. Me voy, te dejo aquí. Ya veo en tu frente la letra escarlata.

     A los dos días sin cogerle el teléfono a Piti, se presentó en la clínica vestida con un precioso traje de chaqueta de Carolina Herrera.

        - ¿Qué tal señora de Suárez?. ¿Quiere una cita con mi nuevo masajista brasileño de veiticinco años?.

        - No me riñas Rose. Traigo buenas noticias. Cuando llegué a mi cita sexual, resultó que Paolo era Paola. Salí del Villamagna corriendo y me metí en el Corte Inglés de Serrano a recuperar el aliento.

         - Y a comprarte ese traje seguro.

         - No fui yo, fue Rodrigo. Allí estaba el pobre en Tous. Eligiéndome unos brillantes para la reconciliación. Cuando le vi allí de pie, con su barriguita y sus canas y hecho un lío con la dependienta... Me volví a enamorar de él como el primer día. Nos tiramos toda la tarde de compras Rose.

          - Bonito final el de tu affaire, acabasteis locos de amor en Carolina Herrera.

          - En el fondo me estaba poniendo a prueba a mi misma, jamás hubiera sido capaz. Además, usamos el conjunto guarrete de La Perla.

          Y así acabó la última semana de abril. No se lo dije a Piti, pero sospeché por un momento que tal vez, esos diamantes de Tous, podrían haber ido a parar al cuello de alguna jovencita de Victoria Milán.
   

martes, 19 de abril de 2011

NO ME ESCAPO DE LA LLUVIA.

     Después de quince días de sol y calor, una borrasca traicionera quiere fastidiar mis planes de Semana Santa en Marbella. No hay nada más triste que quitar bikinis de Jordi Labanda de mi maleta, para meter cardigans y gabardinas. Aunque me sentí bastante mal cuando se agotó la cuarenta y dos de un vestido navy de Mango. De todas formas no se necesita nada navy si no se puede salir a navegar desde Puerto Banús.

    - Si quieres le digo a mi productor que no vamos. Casi me alegro. No me puedo creer que después de diez años juntos, me hayas regalado unos zapatos náuticos para ir a Marbella.

    - Pero si son de Pzero, la línea de moda de neumáticos Pirelli. Me he vuelto loca para encontrarlos. Puro diseño italiano Jim.

    - Pirelli..., tunnig para pijos. No gracias, con lo que te habrán costado, prefiero que los cambies por una cena con mariscada en Marbella.

    - Sí, mientras nos caen chuzos. He tenido que cambiar mis bailarinas por unos tacones de caucho. Aunque llueva, estaré monísima con mis pzeros. 




     - Dile a Charly que vamos. Después de trabajar me pasaré por casa de Piti a husmear en su armario de de nuevo nueva rica.

     Es increíble, yo me mato a trabajar diez horas en la clínica, y tengo que pagar unos zapatos a plazos. En cambio el marido de Piti, sólo ha necesitado cuatro meses para recuperarse de su crisis financiera. Esta mañana, vi a Piti y a Ohli entrando en Chanel y Burberry. Ha vuelto a llenar su guardarropa de nuevas tendencias luxury.

     Cuando llegué a su casa, Piti me recibió con una maravillosa túnica de Missoni vintage. La pobre, la acababa de sacar de la casa de empeños. Me puso una copa de champagne rosado y me acompañó a su vestidor.

     - Un trato es un trato. Los náuticos de Pzero para tu marido, a cambio de la cesión de tu ropa durante un mes.

     - ¿Cómo los has conseguido?, llevo dos meses buscándolos. ¿Y cómo es que tú conoces esta marca?. Es súper exclusiva.

     - Bonita túnica, hacía cuatro meses que no te la veía puesta.

     Tras dos horas sumergida en su armario, me hice con una chaqueta de tweed de Chanel verde lima, varios vestidos de fiesta de Cavalli y unas boltas altas de Jimmy Choo. Ni rastro de Burberry.

     - Estás abusando un poco Rose...

     - No me tires de la lengua Pituca. Te ví con Ohli por Ortega y Gasset. Me contó lo del nuevo trench de Burberry con mangas en napa negra. Me vendrá genial para la humedad de Marbella.

 
     - No sé de que me hablas.

     - Apárte y lo busco yo misma. Eso o me llevo los náuticos de tu marido. Ni Ohli sabe donde se venden.

     - ¡Traidora!. Está bien...es lo último que te presto. He de reconocer que lo escondí. Lo tenía reservado para ir a los toros.

      - Soborné a Ohli con uno de mis masajes de lavanda deluxe. Lo de ser estilista le estresa mucho.

      - ¡Perra!. Para que veas que no soy rencorosa, te invito a un dry martini ahora mismo. Por cierto, cuando llegues a Marbella, llámame. El Viernes Santo, doy una cena en casa. Hay que celebrar que recuperamos mi chalé.

      - Estamos en casa de Charly, no se sí los productores musicales son muy bohemios para Rodrigo.

      - Venga Rose cambia la cara. Claro que te iba a contar lo del burberry. Mi marido estará encantado de que vengáis.

       Aunque tengamos nuestras peleas, Piti es una de mis mejores amigas. Debajo de su missoni, tiene un corazón enorme, y me alegro mucho de que sus problemas económicos se solucionen. Ya os contaré mis vacaciones en Marbella, espero que los meteorólogos se equivoquen y brille el sol. Feliz Semana Santa a todos.

viernes, 15 de abril de 2011

LOS VAQUEROS DE PE...


  Tras cuatro años de esclavitud intentando entrar en unos vaqueros, los gurús de la moda han dedicido que vuelven los setentas. Las mujeres de esa época, decidieron liberarse de las opresiones: maridos, sujetadores, corsés...Se pusieron sus pantalones de pata de elefante y salieron al mundo a vivir mientras escuchaban a Janis Joplin. Nosotras en cambio, hemos decidido volver a la opresión en forma de jeans pitillo. Vaqueros que te cortan la respiración y sólo entran, si te embadurnas con polvos de talco. De tanto ver a Kate Moss con sus pitillos, me convencí a mi misma de que a mí también me quedarían bien...

    - Joder Rachel, me encantan tus vaqueros.

    - Son de SOS, la nueva marca de moda. Me gasté ciento cincuenta euros, pero mi chico no sabe nada...

    - ¿Qué tal estos?, tengo contracturas sólo de subírmelos coño.

    - Si te soy sincera, no te favorecen nada Rose. Le diré a la dependienta que nos saque otros.

    La dependienta de Ekseption, se acercó al probador con un modelo de MIH Jeans. Alta, rubia, pelo engominado, cincuenta quilos y vestido lencero de Dsquared. Sus tacones de doce centímetros, resonaban en toda la tienda. Mientras venía hacia mí, con esa suerte de pantalones campana de corte impecable, parecía enfadada por haber encontrado una cuarenta y dos que me sirviera. Se acabó su reinado, ahora toca el mío: curvas, pechos grandes y vaqueros de corte femenino.

      - Ponte tus pitillos mientras puedas Rachel. Mira que bien me quedan estos. ¡Y puedo respirar!. Dile a la doble de Kate Moss, que me los llevo a pesar del precio.

     Tras el shopping, nos tomamos una copa de cava en Isolee. Después de todo, hay que agradecer a Penélope Cruz un montón de cosas: las curvas femeninas, los vestidos ceñidos aunque tus tetas rebosen por el escote, el look más Sofía Loren y menos Audrey Hepburn y en definitiva, el destierro de los vaqueros pitillos y la vuelta de la ropa que se atiene al cuerpo de una mujer mas normal.

     Pe, tú en el fondo eres de las nuestras, chicas que sueñan con el éxito pero que no renuncian a los placeres de la vida. Yo tampoco dejaría un pincho de tortilla y una caña por entrar en unos vaqueros. Por cierto, tu sustituta amorosa Katie Holmes, también lleva mis MIH Jeans. Aunque yo tampoco dejaría a Javier Bardem, por Tom Cruise...