miércoles, 27 de abril de 2011

SEXO, DROGAS Y CAROLINA HERRERA.

    Tengo contracturas musculares en mi espalda y sólo estamos a miércoles. Hacía tiempo que no venía estresada de un viaje desde que fuimos a Egipto, y me pasé todo el crucero por el Nilo con gastroenteritis. Ni pude estrenar mi maravillosa sahariana de Yves Saint Laurent.

    Esta Semana Santa en Marbella, ha transcurrido llena de sobresaltos. Jim y yo sólo pensábamos en descansar aunque lloviera. Sin embargo, nos hemos pasado cuatro días intentando mediar entre Piti y su marido. Todo empezó un día antes de la fiesta en su jardín. La fuerza del granizo destrozó la carpa y el catering, según Rodrigo, no era lo suficiente para su grupo de influyentes amigos. Por más que Piti le explicaba que la comida asiática era lo último, él seguía pidiendo jamón de jabugo y gamba de Huelva. El colmo fue cuando Rodrigo nos pilló fumándonos un porro en el baño del servicio en plena fiesta.

    - ¡Es sólo para relajarme un poco Rodri!. Esta marihuana es genial, no seas carca cariño.

     Después del incidente, estuvieron el resto de las vacaciones como el perro y el gato. De nada sirvió que Piti se tirara todo el día cocinando los platos preferidos de su marido. Por eso, cuando ella se presentó en mi clínica, con una bolsa de La Perla y una sonrisa de oreja a oreja, pensé que el coito de reconciliación se había producido con éxito o estaba en camino. Nada más lejos de la realidad.

    -¿No me notas nada Rose?.

    - Sí claro, vienes radiante. ¿Una noche movidita?. ¿Te has comprado algo de La Perla?. Me encanta la nueva colección.



    - Pues eso espero, moverme esta tarde en una suite del Villamagna. ¿Vienes conmigo a Jimmy Choo?. Necesito unos tacones de aguja urgéntemente. Te invito a un coffe.

    - Joder, pensé que a Rodrigo no le iba lo dominatrix.

    - No es para él pava...

     Casi me caigo de culo cuando Piti me cuenta que existe una web de contactos sólo para gente casada o con pareja. Su lema es: "Renueva la pasión, ten una aventura. Cien por cien confidencialidad". Se llama Victoria Milán. Tiene nombre de madame de puticlub fino.


     - Estás loca de remate. Yo jamás sería capaz de algo así.

     - Este es el mejor invento para no divorciarte antes de los cuarenta. Después de lo de Marbella, he comprendido que la rutina está arruinando mi matrimonio. Rodri no avanza, así que avanzo yo. Mira, me he puesto botox. No se la edad de Paolo, así que por si acaso...

     - ¡Por Dios Pituca, ni se te ocurra!. Existen soluciones.

     - No existen. Lo hemos probado todo: París, cama sutra, viagra, tríos...y no grites en Jimmy Choo. Nos conocen.

     - No me vaciles tía. Ahora que las cosas os van bien. Eres una frívola. Me voy, te dejo aquí. Ya veo en tu frente la letra escarlata.

     A los dos días sin cogerle el teléfono a Piti, se presentó en la clínica vestida con un precioso traje de chaqueta de Carolina Herrera.

        - ¿Qué tal señora de Suárez?. ¿Quiere una cita con mi nuevo masajista brasileño de veiticinco años?.

        - No me riñas Rose. Traigo buenas noticias. Cuando llegué a mi cita sexual, resultó que Paolo era Paola. Salí del Villamagna corriendo y me metí en el Corte Inglés de Serrano a recuperar el aliento.

         - Y a comprarte ese traje seguro.

         - No fui yo, fue Rodrigo. Allí estaba el pobre en Tous. Eligiéndome unos brillantes para la reconciliación. Cuando le vi allí de pie, con su barriguita y sus canas y hecho un lío con la dependienta... Me volví a enamorar de él como el primer día. Nos tiramos toda la tarde de compras Rose.

          - Bonito final el de tu affaire, acabasteis locos de amor en Carolina Herrera.

          - En el fondo me estaba poniendo a prueba a mi misma, jamás hubiera sido capaz. Además, usamos el conjunto guarrete de La Perla.

          Y así acabó la última semana de abril. No se lo dije a Piti, pero sospeché por un momento que tal vez, esos diamantes de Tous, podrían haber ido a parar al cuello de alguna jovencita de Victoria Milán.
   

martes, 19 de abril de 2011

NO ME ESCAPO DE LA LLUVIA.

     Después de quince días de sol y calor, una borrasca traicionera quiere fastidiar mis planes de Semana Santa en Marbella. No hay nada más triste que quitar bikinis de Jordi Labanda de mi maleta, para meter cardigans y gabardinas. Aunque me sentí bastante mal cuando se agotó la cuarenta y dos de un vestido navy de Mango. De todas formas no se necesita nada navy si no se puede salir a navegar desde Puerto Banús.

    - Si quieres le digo a mi productor que no vamos. Casi me alegro. No me puedo creer que después de diez años juntos, me hayas regalado unos zapatos náuticos para ir a Marbella.

    - Pero si son de Pzero, la línea de moda de neumáticos Pirelli. Me he vuelto loca para encontrarlos. Puro diseño italiano Jim.

    - Pirelli..., tunnig para pijos. No gracias, con lo que te habrán costado, prefiero que los cambies por una cena con mariscada en Marbella.

    - Sí, mientras nos caen chuzos. He tenido que cambiar mis bailarinas por unos tacones de caucho. Aunque llueva, estaré monísima con mis pzeros. 




     - Dile a Charly que vamos. Después de trabajar me pasaré por casa de Piti a husmear en su armario de de nuevo nueva rica.

     Es increíble, yo me mato a trabajar diez horas en la clínica, y tengo que pagar unos zapatos a plazos. En cambio el marido de Piti, sólo ha necesitado cuatro meses para recuperarse de su crisis financiera. Esta mañana, vi a Piti y a Ohli entrando en Chanel y Burberry. Ha vuelto a llenar su guardarropa de nuevas tendencias luxury.

     Cuando llegué a su casa, Piti me recibió con una maravillosa túnica de Missoni vintage. La pobre, la acababa de sacar de la casa de empeños. Me puso una copa de champagne rosado y me acompañó a su vestidor.

     - Un trato es un trato. Los náuticos de Pzero para tu marido, a cambio de la cesión de tu ropa durante un mes.

     - ¿Cómo los has conseguido?, llevo dos meses buscándolos. ¿Y cómo es que tú conoces esta marca?. Es súper exclusiva.

     - Bonita túnica, hacía cuatro meses que no te la veía puesta.

     Tras dos horas sumergida en su armario, me hice con una chaqueta de tweed de Chanel verde lima, varios vestidos de fiesta de Cavalli y unas boltas altas de Jimmy Choo. Ni rastro de Burberry.

     - Estás abusando un poco Rose...

     - No me tires de la lengua Pituca. Te ví con Ohli por Ortega y Gasset. Me contó lo del nuevo trench de Burberry con mangas en napa negra. Me vendrá genial para la humedad de Marbella.

 
     - No sé de que me hablas.

     - Apárte y lo busco yo misma. Eso o me llevo los náuticos de tu marido. Ni Ohli sabe donde se venden.

     - ¡Traidora!. Está bien...es lo último que te presto. He de reconocer que lo escondí. Lo tenía reservado para ir a los toros.

      - Soborné a Ohli con uno de mis masajes de lavanda deluxe. Lo de ser estilista le estresa mucho.

      - ¡Perra!. Para que veas que no soy rencorosa, te invito a un dry martini ahora mismo. Por cierto, cuando llegues a Marbella, llámame. El Viernes Santo, doy una cena en casa. Hay que celebrar que recuperamos mi chalé.

      - Estamos en casa de Charly, no se sí los productores musicales son muy bohemios para Rodrigo.

      - Venga Rose cambia la cara. Claro que te iba a contar lo del burberry. Mi marido estará encantado de que vengáis.

       Aunque tengamos nuestras peleas, Piti es una de mis mejores amigas. Debajo de su missoni, tiene un corazón enorme, y me alegro mucho de que sus problemas económicos se solucionen. Ya os contaré mis vacaciones en Marbella, espero que los meteorólogos se equivoquen y brille el sol. Feliz Semana Santa a todos.

viernes, 15 de abril de 2011

LOS VAQUEROS DE PE...


  Tras cuatro años de esclavitud intentando entrar en unos vaqueros, los gurús de la moda han dedicido que vuelven los setentas. Las mujeres de esa época, decidieron liberarse de las opresiones: maridos, sujetadores, corsés...Se pusieron sus pantalones de pata de elefante y salieron al mundo a vivir mientras escuchaban a Janis Joplin. Nosotras en cambio, hemos decidido volver a la opresión en forma de jeans pitillo. Vaqueros que te cortan la respiración y sólo entran, si te embadurnas con polvos de talco. De tanto ver a Kate Moss con sus pitillos, me convencí a mi misma de que a mí también me quedarían bien...

    - Joder Rachel, me encantan tus vaqueros.

    - Son de SOS, la nueva marca de moda. Me gasté ciento cincuenta euros, pero mi chico no sabe nada...

    - ¿Qué tal estos?, tengo contracturas sólo de subírmelos coño.

    - Si te soy sincera, no te favorecen nada Rose. Le diré a la dependienta que nos saque otros.

    La dependienta de Ekseption, se acercó al probador con un modelo de MIH Jeans. Alta, rubia, pelo engominado, cincuenta quilos y vestido lencero de Dsquared. Sus tacones de doce centímetros, resonaban en toda la tienda. Mientras venía hacia mí, con esa suerte de pantalones campana de corte impecable, parecía enfadada por haber encontrado una cuarenta y dos que me sirviera. Se acabó su reinado, ahora toca el mío: curvas, pechos grandes y vaqueros de corte femenino.

      - Ponte tus pitillos mientras puedas Rachel. Mira que bien me quedan estos. ¡Y puedo respirar!. Dile a la doble de Kate Moss, que me los llevo a pesar del precio.

     Tras el shopping, nos tomamos una copa de cava en Isolee. Después de todo, hay que agradecer a Penélope Cruz un montón de cosas: las curvas femeninas, los vestidos ceñidos aunque tus tetas rebosen por el escote, el look más Sofía Loren y menos Audrey Hepburn y en definitiva, el destierro de los vaqueros pitillos y la vuelta de la ropa que se atiene al cuerpo de una mujer mas normal.

     Pe, tú en el fondo eres de las nuestras, chicas que sueñan con el éxito pero que no renuncian a los placeres de la vida. Yo tampoco dejaría un pincho de tortilla y una caña por entrar en unos vaqueros. Por cierto, tu sustituta amorosa Katie Holmes, también lleva mis MIH Jeans. Aunque yo tampoco dejaría a Javier Bardem, por Tom Cruise...

miércoles, 30 de marzo de 2011

HELLO DOLLY

    Llega la primavera, y mi agenda se llena de eventos. Mi amado Jim, se encuentra en la cama con ciática, lo que se convierte en un problema. Nuestra gran amiga Dolly, nos llamó ayer para invitarnos al Ciclo de Jazz del hotel Santo Mauro.

    - Rose, tenéis que venir. Es mi primera actuación en un festival de jazz y os necesito.

    - Tengo a Jim en la cama. Después de dos masajes y tres myolastanes, parece que mejora. Si no...empiezo con el whisky.

     - Además, no puedo pagar a una estilista.Confío mucho en tus consejos. Mañana nos vamos de compras.

     - No te preocupes, llamo a Ohli, me debe un favor.

     - ¿Ohli?, ¿esa amiga tuya de la talla treinta y cuatro?. Es un poco snob.

     - Es muy buena profesional, ya verás.

     Quedé con Ohli en el Cafetech del Petit Palace de la calle Jorge Juan. Dolly y yo, la mirábamos alucinadas: peinado perfecto, vaqueros pitillos de Salsa Jeans y cazadora roja con tachuelas. Deslumbraba sin maquillaje, sólo con rouge en los labios. Nos entraron ganas de cambiar el capuchino y los muffins, por un zumo biológico o algo así. Este tipo de mujeres, te hacen sentir culpables ante ingestas de quinientas calorías.

     Nos pusimos en marcha, recorrimos todos los outlets de la calle Lagasca, en busca del vestido perfecto.

    - Yo había pensado en un look a lo Billie Holiday, te quedaría muy bien unas gardenias en el pelo Dolly. Tengo en mi showroom unos zapatos de la antigua colección Jazz Club de Dior.

    - Ohli, este vestido de karen Millen, es precioso, pero no lo puedo pagar.

    - No te preocupes, tengo el cuarenta por ciento de descuento aquí. Me hacen el favor desde que me prestaron un vestido amarillo chillón. Se lo mandaron directamente a mi clienta. El portero me contó que se oían los gritos por todo el edificio. El vestido era para el funeral de alguien muy importante...Y encima, era vox populi que ella era su amante, desde hacía veinte años.

      - Bueno, tendré que arrastrar mi culo por todos los escenarios de Madrid para pagarlo. Lo que es cierto, que así vestida, más de un casado perdería la cabeza.

      - Orlando Bloom está casado desde luego...

      - ¿Orlando?.

      -  Si, se aloja en el Santo Mauro. Promociona su peli en España y ha venido sin Miranda...

    Ohli no debió mencionar a Orlando. Dolly está loca por él desde El Señor de los Anillos. Le excitan las orejas élficas. Estaba muy nerviosa una hora antes el concierto, buscaba sus gardenias por todo el camerino mientras apuraba su whisky.

       - Esta noche quiero ser como Billie Holliday, ¿pero dónde puse las putas flores del pelo?. ¿Dónde está Ohli?.

     Corrí por toda la calle Almagro y llegué justo antes de que cerraran Bourguignon. El florista me miraba sorprendido mientras yo guardaba el equilibrio sobre mis diors. La verdad es que la colección Jazz Club de Ohli, era espectacular. Doce centímetro de tacón justos. Hechos a mano en piel de pony, pobres caballitos...


    - ¡Señorita!, ¿algo más?. Estamos cerrando.

    La noche fue perfecta. Dolly estuvo maravillosa pero ni rastro de Orlando Bloom. Al final del concierto, estábamos hambrientas y nos colamos en la cocina del hotel a tomar vodkatinis y salchichas con los músicos.

    - Vamos Ohli, come un poco y suelta esa ensalada. No estoy enfadada, seguro que era un bulo lo de Orlando.

    De repente, la puerta de la cocina se abrió y justo cuando íbamos a salir por patas...

    - Hello Dolly. I love your voice so much. You are wonderful. Sorry, I'm Orlando.

    Seguro que para Dolly fue una noche inolvidable. Yo al llegar a casa, seguí dando masajes a mi maridito...con mucho amor.

miércoles, 23 de marzo de 2011

ME MUERO DE FRIO

    Siempre pasa lo mismo, el inicio de la primavera no suele ser muy caluroso.  He acabado comprándome un trench, que aún no he estrenado porque me muero de frio con él. Ni trench, ni minivestido de seda fucsia, ni bailarinas, ni broncearse en el Retiro en dos días. Hoy, veintitrés de marzo y primavera oficial, vuelvo a esconderme tras el paño de lana de mi abrigo.

    Hace dos horas, Rachel me llamó para que fuéramos a tomar el sol a algún parque.

    - Tú estás loca, ir al Retiro con doce grados de temperatura...

    - Pero acaba de salir el sol Rose, necesito un poco de color en la piel. ¡Ya es primavera!.

    - ¿Primavera?. Bueno, como sé que tienes una boda en quince días, te acompaño. Compro algo para almorzar y nos vemos donde siempre.



    - He traido algo de sashimi de Sushi Shop, y ponte protección, estás muy blanca.

    - Y yo un surtido de quesos franceses. Mira mi bikini nuevo, es de Guillermina Baeza. Lo compré en Privalia, por internet. ¿Te puedes creer que sólo me costara quince euros?.

    - Me lo creo, sobre todo por la poca tela que tiene. Es muy sexy...

    - Sería sexy si yo tuviera tus tetas.

    Allí estábamos las dos únicas gilipollas que tomaban sol en el Retiro.

    -  Hay un señor muy raro detrás de ese arbusto. Creo que es un salido. Tápate, que voy a decirle algo.

    - ¡Es usted un cerdo!. ¡Podríamos ser sus hijas!. Dios Rose, vámonos, se está sacando la colita.

     Como el apartamento de mi amiga Helena, nos quedaba muy cerca, nos presentamos en su casa buscando asilo político. Helena nos abrió la puerta con un chándal precioso de Stella Mccartney para Adidas.

    - Dame un vodkatini, necesito alcohol para olvidar al salido del parque. Por cierto, me encanta tu homewear Helena.

    - Sólo a vosotras se os ocurre poneros medio desnudas, con este día que hace...

    - Qué malo es ser pobre y no poderse broncear una en Brasil, como Dios manda. Tengo muchos eventos esta primavera. Mi marido presenta su nuevo disco en mayo, así que me bronceo y me mato de hambre. Aún no sé que ponerme para la súper fiesta que van a organizar en Loft39...

    - Pues ponte morena de forma artificial, en una cabina de tanning.

    - Te queda un horrible moreno color zanahoria. Cometí ese error en la boda de la hermana de Piti.

    - Hablando de Piti, se acercará en media hora. Me está ayudando con el protocolo de mi boda.

    - ¡Qué bien, reunión improvisada de chicas!. Rose, bajo al súper a por una botella de Absolut y algo de picar. Y todo gracias al señor de la pilila...

     - Recuerda Rachel, que hoy sólo como alimentos de color naranja. Sigo la dieta de los colores, como Eva Longoria o Jénnifer López. No tardes, tengo en el bolso el vogue de abril, con las tendencias para esta primavera. Le echaremos un vistazo todas juntas, como en Sexo en Nueva York.

    - Pues traigo salmón y punto. Tú y tus dietas...

    Allí estábamos las cuatro, comiendo salmón y bebiendo vodka. Yo con zumo de naranja, por lo del color. Creamos un pequeño debate sobre moda y estas fueron las conclusiones(a parte de una más, la resaca de vodka, es de las peores):

     Conclusión de Helena: aunque su chándal  es precioso, la colección primavera/verano de Stella Mccartney, es muy hortera. Ella que había roto el mito del inglés que no sabe vestir, nos presenta una colección llena de piñas y cocos. La bautiza como look tutty frutty, y se queda tan tranquila. Piti añade que no esta mal para unas vacaciones en Miami, aunque recuerda con tristeza que hace tiempo que no va.


    Conclusión de Rachel: reconoce que odia el estampado floral, no le gusta nada el look campesina chic. Yo le propongo que eche un ojo a la nueva colección de Vivienne Westwood. Aunque sólo Sara Jessica Parker puede lucir un vestido así. Desde Sexo en Nueva York, esta actriz es una continua fuente de inspiración.


    Conclusión de Piti: está triste porque esta Semana Santa no podrá ir a Marbella. Sin embargo, ha encontrado en Zara, unas imitaciones estupendas de las nuevas tendencias. El color madreselva, ha invadido su armario. Piti es la que más ha acertado. Y siempre es la que va más mona, a pesar de que tuvo que despedir a su estilista. Desde la crisis, esta mujer no gana para disgustos.


     Mi conclusión: si no me convencieron los pantalones capri, no me convencerán los monos. El mono es una extraña prenda que no favorece a nadie. Los odiaba en los ochenta y los odio ahora. Descartados totalmente. ¡Qué se los ponga Madonna!. O Belén Esteban.

      Conclusión conjunta: no tomes el sol en el Retiro, no sigas la dieta de Eva Longoria, no bebas vodka, no te pongas un mono, no es primavera aunque te intenten convencer y no somos alcohólicas aunque lo parezca.

martes, 15 de marzo de 2011

LA VITA E BELLA

    El pasado viernes, quedé a cenar en Tomate con Helena. Me pidió que le ayudara a organizar su despedida de soltera en Madrid. Quiere hacer una en Madrid y otra en Roma, con su nueva familia napolitana. Se la ve feliz. Radiante. Cuando se pasa página, por arte de magia, esa preciosa sonrisa de enamorada vuelve a tu cara.

    - Venga Rose, nadie mejor que tú, conoces los mejores sitios de Madrid. Yo estoy muy liada con el proyecto de decoración de una nueva discoteca en la calle Serrano. Me están volviendo loca con las putas camas balinesas. Que me digan claramente si la sala es un club de alterne...

    - Es mucha responsabilidad, pero lo intento. Jim me ha hablado de un sitio nuevo en la calle Toledo. Shokö o algo así. ¿Penes en la cabeza?¿Boys?.

    - ¡No!.¡Out, out, out! Quiero una fusión entre España e Italia. Algo divertido, como en Bienvenido al Sur.

    - Tendré que ver la peli.

    - No te estreses, tienes a disposición a todo mi equipo de ayudantes.Todo saldrá bien. Mi familia napolitana es muy divertida. Además son aristócratas con palacios en La Toscana. Jim y tú, vendreis en verano.

     A la semana siguiente, quedé con la asistente personal de Helena. Se llama Ohlalla, con h sonora, pero pudo llamarla Ohli, con h muda. Es rubia, de metro ochenta y pesa como cincuenta kilos. Se presentó en la cafetería con un minivestido de cuero negro y tacones de Jimmy Choo. Todos los hombres la miraban babeando mientras ella se contoneaba hasta mi mesa. Allí estaba yo, con mis vaqueros y mis converse. Me entraron ganas de ir al baño a vomitar el pincho de tortilla.

    Estuvimos un par de horas discutiedo sobre manteles de hilo, invitaciones y risottos. Por supuesto, ella intentó convencerme de que la pizza es vulgar.

    - Desde luego, para bebernos todos esos cosmopolitans, hay que tener la barriga llena. También debe haber vino de Chianti, arroz caldoso y cazuelitas de callos con garbanzos. La fusión es así.

    Ohli se quedó un poco horrorizada, pero a Helena le encantó la idea.

    - Ohli es un poco pija, pero es buena chica. Le diré que te compense con una tarde de compras. Estarás preciosa de Valentino para mi fiesta. Me estás haciendo un favor enorme. Es mi regalo de bodas.

    - No es nada. Por cierto, ¿qué es eso del comité de bienvenida?. Ohli me ha llamado esta mañana para mirar hoteles. Ah, ¿el regalo de bodas no te lo hago yo a tí?.

    - Sigo muy liada, mis cuñadas y primas políticas llegan dos días antes a Madrid. Necesito que hagais un plan de cuatro días para ellas. Son guapas, solteras y con ganas de marcha. No sé, Joy Eslava, flameco, tapas...¡ Por supuesto mi lista de bodas está en Beccara!.

    - ¡Helena por dios!, ¿desde cuándo no sales?¿desde el noventa y siete?. Todo eso es bastante hortera. Ohli y yo, hemos pensado alojarlas en el Room Mate Oscar y tomar copas en Chicote. También, llevarlas de compras a Ortega y Gasset y beber mojitos a las seis de la tarde. Ya reservé en La Broche para cenar. Pagas tú, no puedo permitirme ninguno de estos sitios y quería aprovechar para probarlos todos.

    - A mí, buscarme un spa para recuperarme de todo esto.

    Hace dos horas que llegaron a Madrid las italianas, y ya tengo la cabeza a punto de explotar. Imaginaos a diez mujeres gritando como locas en los probadores de Hermès. Nada mas recogerlas del aeropuerto, nos hemos ido a beber cerveza a las terrazas de Serrano. Van a arruinar a Helena en un día, no hacen mas que pedir jamón de Jabugo y botellas de Rioja. Menos mal que Eleonora, la hermana del novio, habla perfectamente español.

     - Rose cuore, mira que pañuelo de Hermès más bello. Te lo regalo, póntelo en la cabeza como Sofía Loren. Viola ha alquilado unas vespas para conocer la ciudad.


     - La verdad es que me dan miedo las motos...

     - No puede ser. Tú te montas conmigo, ahora toca cultura napolitana. Vamos a cenar en Piu de Prima esta noche.

     Nunca he pasado más miedo en mi vida, que con Eleonora conduciendo la moto. Volábamos por la Castellana mientras ella me explicaba por qué hablaba tan bien español.

     - Es una historia muy larga Rose. Fui molto tiempo amante de un político español muy importante. Me sacaba treinta años, yo tenía dieciocho. Estuve tan enamorada de él...

     - ¡No me digas!. ¿Qué pasó?.

     - Al principio tutto bene: vestidos, joyas y noches de pasión en el Palace. Despues de cinco años, el seguía sin dejar a su mujer y finito. Los hombres son unos porcos.

     - Lo siento Eli, no llores más por él y sobre todo mira hacia adelante.

     - Si claro, ya me olvidé de ése imbécil. Allora debe usar viagra...

     - No me refiero a eso, mira hacia adelante o nos estrellamos.

     Las dos reimos a carcajadas mientras el aire nos azotaba la cara. Fue un día muy divertido, esas mujeres me sacaban de quicio pero me hacían reir.

    - Helena, no te lo vas a creer, pero a una de tus cuñadas le han puesto una multa de trescientos euros por exceso de velocidad. Lo mejor es que el poli, se ha venido con nosotras a Piu de Prima. Ahora mismo se está pegando el lote con Eleonora. Creo que al final no habrá multa.

    - Son tremendas estas tías, no dejes que beban más lambrusco Rose. En una hora estoy ahí.


  - ¿Una hora?.Tengo a una tal Elisabetta vomitando en el baño porque debe ser la única italiana alérgica al parmesano. Por no hablar del pendón de Eleonora, dando el espectáculo con el policía. Y se me olvida lo mejor: dos de tus primas peleándose en Cavalli por el único bolso que quedaba de rebajas. ¡Como si no hubiera suficiente Cavalli en Nápoles, joder!. Tu novio viene de camino. No nos han echado del restaurante porque le conocen. Ohli está pagando la cuenta.

     - Rose lo siento mucho.

     - No te preocupes cuore, me lo estoy pasando genial. Me he bebido dos dry martinis y veo todo de color de rosa. Ni me importa que una de ellas, se haya quedado dormida sobre un plato de gnocchis.

      - Te estás volviendo una italiana en toda regla. Hago una cosa, te recojo en Piu de Prima y los más sobrios, nos vamos a tomar un gin tonic a De Diego. Llama a Jim y nos corremos una buena juerga.

      - No se si hay alguien sobrio aquí, salvo el policía, que está de servicio. ¿Nos llevamos al madero nena?.

      - ¡Claro bella!. Me he enamorado...

      Esa noche acabó siendo una de las más surrealistas de mi vida: Helena, Paolo, Ohli, Eleonora, el poli, Jim y yo. Bailamos salsa hasta las ocho de la mañana en el único sitio abierto que quedaba. Después de un café y tres chupitos de limoncello, el poli, llamado Alberto y natural de Cuenca, nos llevó a casa. Más tarde supe que Eleonora se lo llevó a una suite del Palace. Ya había superado su pena por el político, y podía hacer el amor con otro en el mismo sitio. Desde luego no hay que perder la espeanza: LA VITA E BELLA.

miércoles, 9 de marzo de 2011

RUMORE, RUMORE...

    Rumor nº1: Mechas californianas. Desde hace meses son un secreto a voces. Las veo en la tele y en la calle. Hace ya cuatro o cinco años, que Sarah Jessica Parker o Gisele Bundchen  las lucen. La nueva tendencia en peluquería, son estas mechas degradadas, muy naturales, como si fueran  producidas por el efecto del sol y la playa. Al llevarlas, tienes la sensación de estar en unas perpetuas vacaciones caribeñas. Nada más lejos de la realidad.

    -¿No las conocías?. Te pido hora en Jacques Dessange. Hay lista de espera.


   - Piti estás en todo, pero no creo que a las morenas nos favorezcan.


   Rumor nº 2: Vuelve la falda larga o vuelta a los setentas. Si creía que había dejado atrás mi pasado neohippy, estaba equivocada. Vuelve la falda larga, lisa o plisada, aunque midas uno sesenta. Con unas cuñas o plataformas, un top y un sombrero de ala ancha, mas una dosis de eye liner y vuelta a la época de Janis Joplin y Woodstock. Si quieres un toque más chic, llévala por encima del tobillo con unas bailarinas y blusita blanca. Es lo que hay, así que aparca la minifalda.

    Rumor nº3: Se recompone un corazón roto. Helena, mi amiga con un reciente mal de amores, ha rehecho su vida. La han visto en Pocheville encargando el catering de su fiesta de compromiso. Me cuentan que pasea de la mano de un guapo italiano relaciones públicas de Brioni, la lujosa boutique  para hombre. La boda se celebrará en Cerdeña. Se supone que en la mansión de Briatore. Necesito un vestido ibicenco para el mes de junio. A los ricos les gustan las bodas con invitados de blanco. Al contrario que al resto de los mortales.


    Rumor nº 4: ¿Dónde está John Galliano?. Todo el mundo sabe que en rehabilitación por alcoholismo y antisemitismo, si esto último tiene cura. Fuentes fiables comentan que no ha recurrido a sus habituales clínicas en Arizona. De hecho, se encuentra en Las Alpujarras granadinas en un nuevo concepto de clínica. Gallinas, vacas, naturaleza y buenos potajes.

    Rumor nº 5: Se traspasa galería de arte en Chueca. Mi amigo Alain deja su galería de la calle Almirante. Me cuentan que una famosísima actriz española, lo ha contratado como estilista. Alain tiene un gusto impecable, hará que por fin abandone el print de leopardo por un poco de Chanel. No lo tendrá fácil, por lo visto, tiene un humor de perros desde que Almodovar no contó con ella para su próxima película.

        Rumor nº 6: Recuperación financiera. Los bancos vuelven a dar crédito a Piti y a su marido. Piti quiere coger el traspaso de la galería de Chueca. Para vender arte a sus amigas del barrio de Salamanca, tendrá que cambiar los desnudos obscenos, por cuadros de bodegones o caballos galopando.

    - Rose, quiero dar un cambio a mi vida. Estoy cansada de ser tan pija...

    - ¿Crees que Piluca y las demás se acercarán a Chueca?. Imagínatelas paseando entre sex shops y saunas.

    - No te rías de las pobres, son muy inocentes. Quiero que me presentes a tus amigas las lesbis y que nos vayamos de compras a la calle Fuencarral. De ese barrio solo conozco Kiehl's.

    - Buen bálsamo labial, pero tu esnobismo no tiene remedio tía.

    Rumor nº 7: Caliente, caliente. Se ha visto ha Piti Romanones con unos pitillos de Guess y mojito en la mano, bailando Bad Romance de Lady Gaga. El sitio donde se encontraba se llama Fulanita de Tal.


    Rumor final: Una fisioterapeuta derrotada y con resaca, se coge el día libre dejando plantada a su clientela. La famosa actriz innombrable, está muy cabreada. Su estilista personal le había recomendado el masaje de lavanda deluxe. Pobre Alain.